Composición y cognición, dos procesos básicos a la hora de escribir.
Autor: Daniel Cassany
Capítulos 3 y 4: ¿Qué es el proceso de composición? y Un proceso cognitivo.
Después de un arduo análisis de estos dos capítulos ¿Qué es el proceso de composición? y Un proceso cognitivo, podríamos referirnos a ellos en orden y concluir que:
En “¿Qué es el proceso de composición?” describe que escribir bien implica el manejo adecuado y oportuno de estrategias de composición que permitan expresar claramente las ideas tales como: tener en cuenta la audiencia a quien va dirigido el texto, planificar antes de empezar a redactar, leer y releer lo escrito.
Teniendo en cuenta las características de los escritores es posible identificar dos prosas, la primera es la del escritor, la cual consiste en plasmar las ideas de manera desordenada y solamente podría ser entendida por el autor, y la de lector, en la que está completamente terminada y redactada de forma tal que la audiencia lo pueda entender.
Durante el proceso de escritura el autor puede tropezarse con deficiencias tales como la gramática, las características textuales y el contenido; aquellas de tipo gramatical pueden ser solucionadas usando el código adquirido, es decir, usando las reglas gramaticales aprendidas o consultando otras fuentes; las de tipo textuales se enfocan en características como la coherencia, adecuación y disposición en el espacio; y finalmente, las de contenido, incluyen falencias que pueda tener el autor sobre el contenido del texto y puede mejorar desarrollando y creando ideas o estudiando diversidad de fuentes.
Ahora bien en el otro capítulo, “un proceso cognitivo”, D. Cassany nos habla de los procesos cognitivos que desarrollamos al momento de producir un texto, durante la composición no somos muy conscientes de cómo trabaja nuestro cerebro en organizar las ideas, sin embargo un buen texto consta de una buena planeación, primero planificar, qué es lo que queremos decir y cómo nos queremos hacer entender y así pasar a la transcripción de esas ideas en la redacción de un texto y finalmente hacer una examinación, sencillamente necesaria porque aquello que en un principio redactamos nunca debería ser nuestro producto final.
Así también, explicaba básicamente como es el funcionamiento de este método, donde los planteamientos no son lineales, son jerárquicos, el proceso de escritura se da mediante una red de objetos, esta red la trabaja nuestro cerebro, solamente se da mientras escribimos mas no antes y por esto es que los planes que tenemos para un texto varían, como ya se había trabajado en la primera parte del libro, un buen escritor tiene la capacidad de unir ideas que resultan a medida que produce un texto, no se queda en la idea que inicialmente pensó.
El proceso de composición puede llegar a durar hasta días, pero ¿Qué pasa con los textos más comunes como reseñas, relatorías, ensayos, en los que un estudiante no tiene mucho tiempo de hacer borradores? ¿Aún es consciente de su proceso? ¿Qué tan eficaz es?
Si bien están por capítulos y en un orden en el libro, nuestra posición frente a una jerarquización de lo importante de los dos procesos podríamos decir que no existe, los dos y cada uno de los procesos cumple un papel básico a la hora de escribir, supliendo al escritor de métodos y técnicas necesarias para darse a entender. Cassany, nos hace una invitación para hacer uso de las prosas que nos plantea, nos proporciona soluciones a las falencias que se le presentan a todo autor, y finalmente, nos obsequia una guía fundamental para obtener un buen proceso de composición en cualquier texto, al igual que el concepto general de como el escritor recurre a idea que salen mediante se practica dicha escritura como tal.
Mónica Marcela Osorno
Ana María Góez
Christian G. Sánchez
cordial saludo Monica
ResponderEliminarLa forma en como empiezas a desarrollar la relatoría me parece muy apropiada,
Sin dudas aplicaron de una manera muy precisa las recomendaciones que Cassany nos hace.
Vuelvo y repito Abordan de una manera muy profesional y clara el escrito.